La Risa

18 Jun

Nací buena para la risa.

Si leyó mi post sobre la religión, recordará que me echaron de una catequesis por reir.

Lo primero que le debo decir, es que la risa y el asma no se llevan bien. Tampoco la risa y la bebida en la boca o la comida.

En mi período 1°-4° básico no recuerdo grandes risotadas. Si me reía mucho con (o de) mis tías en Santiago. Eran (son) súper choras, mi abuela Paty también. Contaban chistes picantes, decían muchas groserías y les salían chistosas. Con mi papá nunca me reí, no es gracioso. Ahí me di cuenta que tenía una especie de “problema” con la risa…

En 5° me cambié a una escuela de mujeres, la 4. Si, estudié en escuela con número. Entre tanta mujer, aprendí a decir groserías. Suena contradictorio, pero en esa escuela escuché y dije las barbaridades más grandes.

Era desordenaaaada, y me reía en clases, pero me iba bien, entonces los retos eran suaves. La profesora jefe, la Sra Olga Antonio, no era suave conmigo. Sé que me odiaba con el alma. En la escuela 5 no era muy participativa, pero en la 4 agarré papa y me inscribía en todo, eso me resultó sólo en 5°, ya que de 6° a 8° su frase era “tienes que dejar participar al resto”. Vieja de mierda. Ella hacía Técnico Manual, me enseñó a bordar, punto cruz, tejer, pero no dejaba que conversáramos mientras hacíamos eso… ¿qué tenía en la cabeza? ni la música le gustaba. Otras profes dejaban llevar radio.

Igual me las arreglé para participar en un acto. Yo en la flauta y la Evelyn Zagal con un órgano. La Evelyn es con la que nos comimos el queque y después le prohibieron juntarse conmigo. Bueno, todavía no pasaba eso. Era la canción de la alegría parece. Nos pusimos de acuerdo, tú primero, yo luego y así, cada una con su partitura. Me tocó empezar a tocar y adivinen: si, me dio risa jajajaja y no pude parar y cuando caché que hasta la directora se reía, seguí riendo. Para la Olga Antonio fue “una vergüenza”, la escuché pelándome.

En básica aprendí a reír en silencio, como Patán. Y de vez en cuando se me salía un OINC de tanto aguantar.

Llegué al liceo. Lo de la vida social se me hacía fácil, entonces me llevé bien con varias chiquillas. Tuvimos varias risotadas, una de las que más recuerdo fue en clase de inglés, con el profesor Risaldo Fuentes (irónico, ¿no?). La noche anterior habían dado la película “Despedida de soltero” con Tom Hanks y me habia parecido en extremo graciosa. Comentamos las mejores escenas: la del vedetto con su pene como vienesa y la señora que tira la bandeja, cuando cae un tipo por la ventana y queda el poto pelado pegado en una ventana de hotel y cuando ese mismo hombre cae sobre el techo de un auto y se ve su poto resplandeciente, pelitos incluídos. Y me meé. Yo les pedía que pararan de hablar, porque tenía demasiada risa. En serio, me meé. Risaldo nunca cachó la media poza que dejé. Menos mal que era a la última hora, aunque igual me tuve que ir caminando a a casa. Fue una de las veces que menos me demoré.

En la U pensé que se me iba a pasar la lesera, ¿no ven que uno está más grande?. Nada. Me encontré con chiquillos que tenían un sentido del humor muy parecido y nos reíamos de puras leseras y en los momentos más inapropiados: clases o laboratorios. Con mi pololo de esa época nos reíamos harto también, luego se puso hueón, pero eso será parte de otro post (naaa).

Ahora que trabajo, no sé cómo he logrado mantenerme seria. Debe ser eso de la madurez que le dicen. He estado con una persona frente a mí, hablándome cosas muy chistosas (él/ella sin saberlo) y yo CERO REACCIÓN. Ni siquiera es que me bloquee y piense en otra lesera, no, realmente me pongo seria.

Pero hay gente que se pasa po. Pasó lo siguiente:

Yo: Señora, ¿usted come algo en la noche?

Ella: ¿yo? (siempre preguntan eso, aunque estemos sólo los 2 en la habitación) ¿YO? PICO

Yo: ¡¡¡¡!!!!! ¿QUÉ?

Ella: pico pancito, pico manzana, pico perita….

Yo: AH, picoTEA.

Cuando la señora salió, reí como 2 horas.

En mi ciudad laboral he tenido grandes risotadas. Creo que las más grandes fueron en el cine con la Pame, veíamos películas malas y ella me hacia (hace) bullying por mi ignorancia en el séptimo arte. Nos reíamos de eso y de nuestros comentarios hueones. En serio que las arreglábamos. Los cineastas que cachan que su peli no va para éxito de taquilla, que nos contrate, la vemos y la convertimos en comedia.

La Pame fue víctima de una expulsión de comida en su cara. Quién la manda a hacerme reír cuando me estoy atravesando la lasaña de mariscos de Huentelauquén.

En elei, siempre nos reímos de todo. Con mi mamá lo paso muy bien, con mis amiguitos también. Fui en mayo, salimos a comer y Jessica pidió un postre. Tenía un nombre raro, preguntó qué era, la niña fue a preguntar pero no captó el mensaje y trajo el postre. Venía otra vieja más. Pusieron el postre en la mesa, como una masa, la vieja le echó copete y le prendieron fuego. Eso que se llama “flamear” o “flambear”. Hicieron la mansa performance, lo daban vuelta, le sacamos fotos, sólo faltó la danza del vientre, el Coco Pacheco y la prensa. Se apagó el fuego, Jessica probó  Y ¡NO LE GUSTOOOOO! jajjaajaj casi me meo de la risa de nuevo! Recordamos el comercial de Hickory Hill, pensamos en el hambre en el mundo y todo eso.

La semana pasada fui a la capitale. Me junté con la Pame y siempre nos reímos mucho. Esta vez fue porque me puse a pelear con una vieja, siempre peleo con la gente. En la noche, me fui a la casa de la Xime y me amenazó con que no comiera para que saliéramos por algo. Me llevó a la pizzería Los Maestros, una bendición de masa, relleno, queso. En la mitad de la pizza, recuerdos del liceo. Recordamos a una profe, la Xime la imitó en su postura corporal y le salio TAN parecido, que reí y reí y reí. Fue un ataque como de 5 minutos seguidos. De hecho, Pipe, que llegó en medio de mi ataque, dijo que mi risa se escuchaba como a una cuadra. No podía parar, la gente al principio rió, pero después del minuto 3 estaban medios tostados. Me miraba el dueño, el garzón. el barman, y no paraba. Y no había tomado nada.  Luego pedí un tequila margarita, yo creo que dudaron en llevármelo porque se demoraron ene.

Extraño esa sensación de reír en silencio, conteniendo, para que el profe no se diera cuenta. Ahora me río en completa libertad, nada que ver eso que la risa abunda en la boca de los tontos.

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11 comentarios to “La Risa”

  1. divonec 18 junio, 2011 a 11:38 PM #

    Me encantan tus historias 🙂

  2. Xi Vcv 19 junio, 2011 a 2:46 AM #

    Memorable el ataque en Los Maestros, hueona. Una joyita del recuerdo jajajajaa

  3. Pamela 19 junio, 2011 a 2:53 AM #

    Fernández, te agradezco tu publicación porque literalmente estoy llorando por tanto reir, y es así como más te recuerdo, riéndote, y escribiendo una que otra cosa en las paredes de la escuela.
    La Xime me dio la dirección de tu blog, así que pasaré a verte algunas veces.
    Saludos

    • kotesita 19 junio, 2011 a 1:31 PM #

      ¡Bienvenida! Tengo unas cositas escritas antes. Yo siempre me acuerdo de “Las caras de la muerte” JAJAJAJAJAJAAJ.
      Cariños!

  4. Pamela 19 junio, 2011 a 10:08 AM #

    Jajaja, te acuerdas de esa vez que me explicabas las bondades de la manicurista??? Weona, me reí no sé cuantos días de eso

  5. kotesita 19 junio, 2011 a 1:36 PM #

    Weona, es que hay tantos episodios! la manicurista, la lechuga Madeleine McCan, el espejo, tu repartición de cosas cuando te fuiste, cuando compramos las galletas a $500 los 100 gramos y que en $1000 salían “más o menos 200 g”, cosas de internet que veíamos en la pega, ufffffff son muchas risotadas! JAJAJAJA

  6. Jaime Martínez Roa 19 junio, 2011 a 4:41 PM #

    como fiel seguidor de tu blog solo puedo decir jajajajajaaj…… recuerdo algun episodio relacionado con el septimo arte, Kevin Bacon, mi hermana, mi primo Orlando y tu….reimos mucho..jajajaja…..saludos

  7. kotesita 19 junio, 2011 a 4:58 PM #

    Jajajajaja un excelente episodio! ¿Y todo que me huevean con mi fugaz pololeo con el Morsa? jajajaajaj

  8. Aurora 20 junio, 2011 a 6:43 PM #

    Te faltó la vez en que estábamos viendo el diario de Ana Frank en mi casa y expulsaste abruptamente la bebida por un ataque de risa, lo recuerdas?

    • kotesita 21 junio, 2011 a 8:44 PM #

      jajajaja no! no lo recordaba! Si recuerdo El diario de Ana Frank en tu casa, el otro día te lo tuiteé.

  9. vivy 20 junio, 2011 a 6:47 PM #

    jajjajaajm me rio demasiado con tus anecdotas, me hiciste recordar un ataque de risa que me dio con el profe de ingles ese que era medio colita, me hecharon de la sala y la inspectora mery me llevo aguita con azucar para calmarme jajajajajaj

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