La madurez

15 Abr

Desde diciembre del año pasado que espero con ansias la devolución de impuestos. Sabía que era un monto bueno, entonces empecé a planificar en qué gastarlo, porque de ahorrar ni hablar.

Hace como 2 años que quiero el perfume The One de Dolce&Gabbana. Era lo primero de la lista.

Luego, el laptop empezó a fallar. Ya tiene 5 años, no funciona la batería, se apaga, había que incluirlo en la lista. Y como el viejito es un Dell y se ha portado tan bien, empecé a mirar Dell. No es tan difícil, llegan como 3 correos diarios con ofertas.

En febrero fui a Viña. Probamos los cosméticos Bobbi Brown y los amamos. Son caros, pero qué más da, si todavía me alcanzaba. También quería algunos MAC, echémosle no más.

Ropa. Me la merezco. Tengo poca ropa, no me vendría mal un viajecito a Santiago a ver a los amigos y a derrochar algo de dinero.

Algún negocillo. Empecé a vender unas cremas, me fue bien, entonces saqué un par de cuentas para vender más y tener una entrada distinta a la pega formal. Pongámoslo en el carro de compra también.

Una cómoda. Pucha que está desordenada la pieza. Ya no cabe la ropa, la silla pasó a ser el segundo closet, añadido al ítem de necesidades.

Y de repente me acordé de las deudas. Unas que tengo hace tiempo y que suman más lucas de las que proyectaba.

Luego cambié el par de lentes de contacto y caché que me queda un par y tengo que comprar. Y valen como 250 lucas, porque soy LO piti.

También me cayó la teja que me inscribí para la “beca” de inglés CORFO y que si quedo, tengo que pagar “matrícula” de 200 lucas.

También he tenido algunos problemas de salud, entonces corresponde un chequeo exhaustivo de mi humanidad y eso no es gratis.

Entonces hoy me senté, creé mi planilla excel y me di cuenta que CAGUÉ CON TODAS LAS PROYECCIONES DE CONSUMISMO. No me alcanza para todo lo que quería comprar. De hecho, no me alcanza para nada.

Me imagino que esta hueá es la madurez, porque no se me ha ocurrido mandar todo a la cresta y no pagarle a los ladrones de Banefe, Cruz Verde y demases. ¡Más encima en mayo es mi cumpleaños! Sonaba todo tan bonito…

Si logro superar tener la plata en mi cuenta y ser una niña ordenada, es que definitivamente maduré y voy un paso adelante en la escala evolutiva.

Los mantengo informados.

Limpieza

21 Dic

Vale la pena mirar a los que nos rodean y decidir con quién quedarse. Puede sonar egoísta, pero tenemos derecho a hacer una limpieza en la vida, ordenar los afectos y quedarse con lo mejor.

Basta de estar con personas que sólo buscan ser escuchadas y aconsejadas. Verdaderos vampiros que te dejan sin energía. Nunca saben de ti, sólo les interesa tu consejo, tu hombro, tu apoyo. Nunca te llaman porque sí, nunca hablan en el chat, no les interesa. A no ser que tengan algún problema, claro.

Basta de rodearse de personas que se ríen de tus chistes, pero que nunca hacen uno. Seguramente lo encuentran rasca y atroz. Gente fome.

La vida es muy corta como para aferrarse a personas que no aportan. Mejor tener un pequeño grupo y pasarlo bien, conocerse, apoyarse entre todos. Todos tenemos derecho a jugar todos los roles. Jugar siempre al consejero, al gracioso, al   organizador, ABURRE.

A los que se quedaron, los quiero mucho. A los que eché o se fueron, por algo será.

¿Y tú? ¿Te rodeas de gente que te hace crecer?

La culpa.

29 Ago

No, no es aquel glorioso álbum de Los Bunkers. Es la culpa que uno siente cuando sabe que la cagó.

La culpa cuando uno sabe que comió cosas que no debía, por enfermedad, por gordura, por lo que sea. Lo que el doctor o la nutricionista dijo NO, para nuestro bien. Por nuestra salud, para no tener una vejez de mierda rodeada de enfermedades y siendo una carga para el país.

La culpa de haber gastado plata en perfumes y cremas, en vez de haberla ahorrado. Es mejor oler bien, ¿no?, comprar una entrada a un concierto y endeudarse hasta las recachas y no porque la entrada sea cara, sino por todo lo que implica llegar al bendito estadio nacional: pasajes, comidas, compras impulsivas, ya que se está en Santiago y hay que aprovechar.

La culpa de no haber pagado las cuentas mientras se acumulan y acumulan y no por falta de plata, sino por gastarla en otras cosas.

La culpa de no haber empezado a hacer las cosas bien desde un principio, haber aprovechado esa libreta de ahorro para la vivienda y no tenerla de adorno.

Ver que la del lado y que uno creía más hueona, fue más viva y ya tiene auto, casa, viaja al extranjero, se peina en la peluquería y gana 3 veces menos que tú. Si, menos. Administra mejor la plata. Y huele igual de bien. Bueno, no tanto.

La culpa, eso que se debiese sentir en todas las situaciones antes descritas, pero NO. No la siento. Soy inmune al sentimiento de culpa. Soy una despreocupaaaaada (8), pero no tengo la fórmula PRINCIPAL.

No sé si es mi exceso de buen humor, mi capacidad de ver en todo algo chistoso, pero por la chucha, me gustaría experimentar la culpa alguna vez. Llorar de arrepentimiento.

Mientras tanto, la sigo cagando.

Póngale play

30 Jul

Pequeños placeres de la vida

28 Jul

Hay varias cosas de este mundo que me disgustan profundamente. He tratado de dejarlas aquí registradas, pero hoy quiero hacer un cambio, para que no crean que soy una vieja cascarrabias.

Amo dormir. Feliz paso echada el fin de semana entero, de ser posible la semana entera. Si no tengo la necesidad imperiosa de salir, no me levanto. O sea, me baño, pero me vuelvo a acostar. Que caigan los patos asados, que haya sol, me importa un pepino, yo soy feliz echada. A veces me obligo a salir a la playa y esas cosas que hace la gente normal, lo paso bien, pero nada supera mi cama.

Mirar catálogos: qué cosa más divertida. Me encantan, de lo que sea. Recuerdo aaaaaños atrás que Homecenter tenía un súper mega catálogo maravilloso, tipo libro. Que cosa más bonita. Mi amiga Xi tenía un catálogo de Mattel con miles de Barbies, autos, pequeño pony, etc, eso fue entre quinto y octavo básico.

Sacar fotos: bueno, ahora mi cámara está mala, trato de hacer lo que puedo con la del celular, pero últimamente sólo le saco fotos a Horacio. Me gusta fotografiar paisajes, ángulos, cosas.

Ir a conciertos: amo esperar el día que empieza la venta de entradas, comprarla, esperar el día, viajar, hacer la fila, vibrar, salir en medio de ese mar humano, ver tanta gente fea, olor a patas, poto, cigarro, pito, vino, todo junto. Sólo en conciertos aguanto todas esas cosas.

Organizar cosas: tengo habilidad para organizar viajes, por ejemplo, para ir a conciertos. Esto está en el ítem de las cosas que me CAUSABAN placer. Ahora no estoy ni ahí con andar avisándole a ni un hueón/hueona que tal artista viene y cuando empiezan a vender las entradas y que vean si se les frunce ir, que si les dan permiso en la pega, que tan largo el viaje, que las patas se hinchan…Infórmense y váyanse a la chucha. Y si me quieren acompañar, bien, pero no esperen que les busque alojamiento. Ya, pero estamos hablando de cosas agradables..

Coliflor con limón: que cosa más rica. La amo, podría comer sólo coliflor con limón todo el día.

Hablar todos los días con mi mamá: escuchar su voz me calma. Nos cagamos de la risa, siempre tenemos mucho que conversar, es un amor.

Las empanadas de macha queso de la pizzería Huentelauquén del Líder: delicioooooooooooooosas. Serían una de las pocas cosas que extrañaría de La Serena, junto con la lasaña del pacífico (machas, camarones, ostiones) de Huentelauquén de la avenida del mar. Orgásmica. En Los Ángeles no hay algo parecido.

Comprar: me encanta gastar plata en hueás. Perfumes, pañuelos, aros, cremas. Ahora último más frenada, pero es un placer indescriptible.

Ir al supermercado: ¡¡que cosa más entretenida!! Amo ir con un carrito, leer las etiquetas, comparar precios y todo esto lentamente, ¿cuál es el apuro?

Finalmente, les comento que amo reír. Todos los días hay algún motivo, lo importante es que  la víctima no lo sepa…

Mañas de la edad

24 Jul

Cuando escuchaba hablar de las “mañas de la edad” me parecía tan lejano… ahora lo vivo en carne propia, porque hay determinadas cosas que me gustan de tal manera y eso claramente es una maña.

Odio que el señor de la casa (ese que tiene más Diógenes que yo) me hable a cada rato. Cuando me levanto no me gusta que me pregunte nada, quiero pasar lo más rápido posible al baño y no hablar. ¿Cómo está? BIEN. Bajo a la media hora ¿Cómo está? IGUAL QUE DENANTE. Si, soy un poco densa a veces. Entiendo que el viejo está solo, pero en mi pega HABLO TODO EL DÍA, me gusta el silencio, escuchar la música, no sus preguntas. Eso debe ser una maña.

Odio que deje la silla alejada de la mesa, no metida así como corresponde. Es una cuestión que me INDIGNA. ¿Qué le cuesta? La casa es súper desordenada como para más encima tener sillas ocupando espacio que no hay.

Me carga que ocupen la cocina y la dejen sucia. No sé si será maña de la edad, pero he tenido que tomar el rol de dueña de casa (que no me corresponde) y poner los puntos sobre las íes. Que corten pan y dejen las miguitas me supera.

Dentro del ítem cocina, odio que pelen cualquier fruta o vegetal y dejen las cáscaras en el lavaplatos, teniendo el basurero en la nariz. Y a veces las sacan, pero no enjuagan, ¿creerán que las cáscaras de papas no ensucian? Gente de mierda.

Lo anterior es el triple de terrible si tiene platos sucios encima. ¿De qué ruca salió usted, mijito?

Antes me daba lo mismo que el baño quedara mojado, ahora no. Me indigna, me descompone el genio. De los pelos en el lavamanos ni hablar. ¿Cómo sé que no son míos? Con esto del paro llevo como 2 meses sola, SÉ QUE NO SON MÍOS. El individuo vino un fin de semana a tirarse a una compañerita y ¡paf! pelos en el lavamanos. ¿Qué le cuesta abrir la puta llave para que se vayan? ¿Qué le cuesta dejar la cortina de la puta ducha bien puesta para evitar que se moje? ¿Ah? ¿Ahhhhh?

El cajón del servicio es otra cosa. Es chiquitito y tiene esas cuestiones plásticas con divisiones para meter los tenedores, las cucharas, etc. En el compartimento de los cuchillos, hay cuchillos cocineros QUE NO CABEN. Este hombre insiste en ponerlos ahí. Yo abro la hueá y los saco, a veces con harto ruido a ver si entiende que tienen que estar fuera de él. Una vez puso un cucharón, viejo de mierda.

Me gusta que el basurero tenga la tapa puesta. ¿Es algo muy extravagante? ¿Soy una rara especie adoradora de las tapas? ¿Cómo va a ser tan difícil comprender que si el basurero tiene tapa es por algo?

Creo que cuando uno saca la ropa que estaba tendida, debe dejar los perros en un recipiente. Este animal insiste en dejarlos puestos en el cordel, me carga. Cuando me toca tender ropa, tengo doble pega:  sacar los perros que él dejó puestos. ¿Será maña?

La lavadora debe quedar desenchufada y el cordón a la mano del próximo que vaya a ocuparla, no en el suelo.  Si queda enchufada, los gatos se suben y con las patitas la hacen funcionar, ha pasado muchas veces y este individuo insiste en su mala práctica. Si la desenchufa, lanza el cordón al suelo, qué mala costumbre.

Varias veces cuando me levanto, he visto que la puerta de la casa está abierta y la reja sin candado… el perla sale a comprar y, para no llevar llave, hace esto. Lo he dejado 3 veces puerta afuera y no escarmienta. El sector no se caracteriza por la seguridad, entonces no sé qué tiene en la cabeza.

Este mismo individuo sale y deja la olla puesta, la tetera con agua y se olvida. Ha quemado varias preparaciones y perdido 2 teteras. Un día de estos se va a incendiar esta casa por su culpa.

Otra: este hombre cree que las esponjas para lavar loza son inmortales. Se resiste a botarlas, a veces lo hago y las saca de la basura. Ya dejó de estresarme, tengo mi esponja personal y que viva con sus focos infecciosos.

Deja la tele encendida con el volumen a todo chancho y sale.

En realidad este post debió ser sobre cosas que odio de mi conviviente forzado, finalmente se transformó en eso. ¿Por qué no me cambio? Porque esta ciudad de mierda está hecha para propietarios y no arrendatarios. Arriendan todo de marzo a diciembre, ya que en la temporada de verano cobran por día. Si yo tuviera una casa o un departamento lo haría igual, ese es el negocio. Entonces como aquí estoy “año corrido” que le dicen, no me puedo ir. No tengo ganas de buscar otra cosa y conocer otro genio, mejor diablo conocido.

Gente de mierda.

15 Jul

A veces en la vida nos topamos con gente de mierda, ya sea en el trabajo, en el estudio, en la calle. Intentaré describir algunos tipos de gente de mierda que se han atravesado en mi vida y se han ganado mi repudio.

  • Las viejas con coche: mujeres madres de familia que utilizan el práctico coche, pero se olvidan que el resto del mundo tiene pies y los valora. Es la típica hueona que te saca los dedos cuando andas con sandalias o empuja el coche mirando la vitrina. Un ser detestable.
  • Las personas que se quieren saltar la fila: yo, con todo lo chora que soy, no puedo saltarme la fila. Es por respeto a todos los otros que se levantaron o llegaron antes que yo. Muy respetuosa seré, pero soy de las que encara al que se quiere pasar por la raja al resto. No pues, haga la fila. No le creo que ese que le hace señas le haya estado guardando el puesto, a no ser que él se salga. Y me encargo de que lo haga.
  • Los que alegan sin fundamento: personas que alegan contra Pinochet, Allende, Hitler, Los Beatles, Salfate, Bielsa. No importa, siempre alegan por algo y no tienen la más prostituta idea de qué hablan.
  • Los irresponsables: una vez yo trabajé en el casino de CMPC Santa Fe. Se aproximaba el 18 de septiembre, por lo que los prevencionistas  hicieron innumerables charlas para concientizar al personal sobre el consumo de alcohol. Juntaban a una tropa de adultos para decirles que no debían beber alcohol antes de ir a trabajar, porque iban a realizar alcotest aleatorios a la entrada y a los que notaran medios enfiestados. Me parecía tan extraña la situación, es obvio que uno no debe ir curado a trabajar, más si te dicen que te pueden controlar. Ese 18 me tocó trabajar. Había 500 personas para almorzar, el menú era 1 empanada con 2 anticuchos. Las empanadas se compraron listas y los anticuchos había que armarlos. Los lindos del casino llegaron ebrios. Los mandaron a la casa. Adivinen quién armó los 1000 anticuchos.
  • Los que propician situaciones extrañas: tomando el ejemplo anterior, ¿me va a creer usted que la empresa no despidió a esos sacos de hueas que llegaron ebrios a trabajar, pese a haberles hecho charlas y demases, sino que los ACOMPAÑARON en su adicción? Había que ayudar a los conchasdesumadre. Empresa estúpida. Esa no era gente enferma, era gente IRRESPONSABLE y eso no se cura con terapia.
  • Los que viven en una burbuja: ¿sabía usted que hay personas que no conciben que otra no pueda pagar un colegio subvencionado? ¿sabía usted que hay seres humanos que creen que eso es falta de organización? Aunque uno les explique que ganan $150.000, pagan arriendo, comen, pagan servicios básicos y nada más, de todas maneras no les entra en su pequeña mente. Pobrecitos.
  • Los deudores habitacionales: si, ese grupo que se aparecía en cada presentación pública de Bachelet y que mágicamente desaparecieron con el Gerente y le rindieron homenaje a la sra Matte. Yo entiendo que los bancos cobran demasiado. Lo que no entiendo es por qué SÓLO A ELLOS hay que condonarles la deuda.
  • Los que escriben mal y no aceptan sugerencias: ampliamente tratado en un post anterior.
  • Los fanáticos: de todo tipo, religiosos, futbolísticos, de algún grupo musical, de algún personaje. Me dan vergüenza ajena. La defensa en bloque, no abrir la mente para ver los defectos del ser idolatrado, es algo bien extraño. A veces es perdonable es adolescentes, pero ver a una persona adulta en eso, uffff.
  • La gente que habla en coa: y se sienten los reyes del mundo. Esos que tienen que ponerle subtítulos en las noticias. Ay.
  • Las nuevas noticias: califica dentro de “cosas que hace gente de mierda”. Duran hasta las 22:30 y las llenan de reportajes de mierda. Lo último que me tiene pasmada, es la miniserie sobre los pecados capitales que hacen en Mega. ¿Y qué me dicen de la musicalización en las noticias? Si Chico Trujillo estuviera muerto, se revolcaría en su tumba. Antes, la única música que se permitía en los noticiarios, era la cortina musical característica, ahora se les pasó la mano.
  • Los tarotistas: los que salen en televisión, gente despreciable. Dedican 1 hora a decir que TODOS los caprocornio hoy se deben vestir de azul, usar una vela amarilla y dar 3 vueltas antes de salir de la casa. Ridículo.
  • Villegas: alguna vez me gustaron sus reflexiones, ya no. No tolero su chasca insalubre e insolente. Y tampoco toleré la portada de su libro en donde le recortaron como medio metro por lado y lo dejaron acinturado. Mal.
  • Los carabineros que no pagan en la micro o el colectivo: o sea, son todos. ¿Qué clase de convenio es éste? Tú no me cobras y yo igual te saco partes. Frescos, deberían pagar como todos. O que nadie pague, si todos vamos a trabajar.
  • Los que maltratan animales: gente de mierda, probables maltratadores de niños, pareja. Los que gozan con el sufrimiento de un ser indefenso. Esos malditos tampoco merecen consideración.
  • Los fumadores sin cerebro: si, usted puede fumar todo lo que quiera, pero no en presencia de no fumadores. Lo que pasa es que su humo nos caga los pulmones, no así el tufo de un curado o los ojos idos de un marihuanero, ¿se da cuenta de la diferencia? Si no lo hace, es porque es hueón. Y se lo dice una ex fumadora, sé de lo que hablo. Si está en su casa, la que se va soy yo, si también me ubico.
  • Los individuos armados: esa gente de mierda que anda con cortapluma, punzones, pistolas, escopetas y se ufana de ello. Y no tienen problemas en matarte si no les das un cigarro, porque se saben intocables.
  • Los papito corazón: hombres que tiene hijos y se olvidan de ellos. Los peores son los que se creen buenos padres, pobres hueones.
Ojalá nunca se cruce en la vida con estos seres, si le pasa, ¡huya!